Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son una de las enfermedades más peligrosas que existen, ya que no solo afecta a un nivel físico, sino que su raíz suele ser de origen psicológico. Según la Federación Española de Asociaciones de Ayuda y Lucha Contra la Anorexia y Bulimia, estas dos enfermedades son las más frecuentes, y se estima que, en nuestro país, existen alrededor de 400.000 personas que las sufren.

Sin tratamiento y, a largo plazo, puede llegar a acabar con la vida de quien la padece, aunque afortunadamente cada vez son más las personas que deciden ponerse en manos de especialistas para tratar el problema desde su raíz y conseguir restablecer su peso corporal.

Por eso, desde CIO Arturo Soria, donde damos una importancia enorme a la salud, queremos explicarte cómo estos trastornos también afectan a tu bienestar bucodental y cómo podemos ayudarte a tratar sus consecuencias.

¿Cómo afectan la anorexia y la bulimia a los dientes?

Debido al acto de vomitar y al estado de desnutrición propio de estos trastornos, la enfermedad deja consecuencias en distintas partes del cuerpo, siendo la boca unas las principales.

Desgaste y roturas en los dientes

Los ácidos del estómago que llegan a la boca a través del vómito provocan una disminución del esmalte de las piezas, debilitando progresivamente toda la superficie y aumentando el riesgo de fracturas.

Hipersensibilidad

A medida que el esmalte disminuye, deja al descubierto la dentina, causando una fuerte sensibilidad y un dolor intenso ante determinados estímulos.

Caries dentales

La bajada de defensas, combinada con el consumo habitual de bebidas con alto contenido en azúcar, crea el terreno propicio para la aparición de caries.

Encías retraídas

Es frecuente que los pacientes que sufren bulimia se cepillen los dientes muchas veces al día para evitar el mal sabor de boca asociado al vómito. Esta acción puede desembocar en una retracción de las encías, acentuando aún más la sensibilidad dental.

Caída de dientes

Un estado de desnutrición extremo hace que el organismo no reciba los nutrientes que necesita, pudiendo provocar una degeneración de los huesos (osteoporosis) y, por consiguiente, la caída de la dentición.

 

Por todo ello, el odontólogo es uno de los primeros profesionales capaces de advertir la presencia de los TCA y, en caso de estar en proceso de tratamiento, es esencial acudir al dentista para evaluar los daños ocasionados. Si nos necesitas, no dudes en contactar con nosotros. Nunca es tarde para apostar por ti.

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